VARIACIONES SEXUALES
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En sexología debemos clarificar algunos términos que en el lenguaje común tienen otro significado, sino corremos el peligro de crear estereotipos y prejuicios, que arraigados por el uso tienden a convertirse en mitos. Al hablar de la sexualidad humana debemos distinguir tres parámetros básicos: identidad de género, papel de género y orientación sexual. La identidad de género es lo que la persona se siente, hombre o mujer. Esta está determinada por la actitud del padre del mismo género. Que la persona se sienta hombre o mujer depende de la imagen que reciba, de que sea un ejemplo que invite a ser imitado. El papel de género esta marcado por las actitudes que en determinada sociedad y cultura se espera de una persona de acuerdo a su sexo, es decir los hombres actúan de determinada forma, las mujeres de otra, son los estereotipos de comportamiento considerados adecuados. Estas conductas son aprendidas desde la niñez, muchas veces reafirmadas con frases como "los varones no lloran", "las niñas no hacen eso". La orientación sexual es lo que le gusta, aquí tenemos tres posibilidades, heterosexualidad, homosexualidad y bisexualidad. La orientación sexual, a diferencia de la identidad de género está relacionada con el padre del otro sexo. La imagen de hombre que dé el padre va a influir en la orientación sexual de la niña, la imagen de mujer que dé la madre lo hará en la orientación sexual del niño. Una figura paterna que no es amable influirá para que en el futuro la mujer al formar pareja no le atraiga un hombre, una figura materna represora y muy seductora tendrá el mismo efecto en el varón. Nada es determinante, pero son factores que influyen en forma importante. Llamará la atención que hablemos de la homosexualidad y la bisexualidad como variantes de la sexualidad y no como en el pasado como un trastorno. Para la sexología y de acuerdo a la lista de enfermedades mentales que publica la Asociación Norteamericana de Psiquiatría, la mas aceptada a nivel mundial, no pueden tomarse estas variantes como enfermedad, ni siquiera cuando la persona la rechaza, el problema no es su orientación sexual, sino el rechazo que el paciente pueda hacer de ella. Por supuesto que en el mundo pluralista en que vivimos hay opiniones divergentes, mas todavía no hay una opinión unánime del origen de la homosexualidad y la bisexualidad. Las corrientes actuales tienden a ponerse de acuerdo en llamar variantes sexuales a la homo y bisexualidad para no usar términos que en el tiempo han tomado carácter peyorativo. Continua la discusión, pero en el terreno de la ética, sobre si estas variantes son "normales", pero esto no es tema científico, sino que entra en el terreno de la escala de valores que cada persona libremente opta para vivir. No olvidemos que cosas que en un pasado cercano se consideraban "degeneradas" , como sexo oral o anal , hoy están insertos en la realidad sexual de cualquier pareja que busque enriquecer sus experiencias. Lo bueno y lo malo, como lo sano o enfermo (especialmente a nivel sicológico), lo anormal y lo normal están marcados por criterios relacionados mas con las costumbres de cada época y lugar que por estudios científicos de valor universal.
JOSÉ LUIS SUREDA |